martes, 23 de noviembre de 2010

palabras

Siento un remolino por dentro y no me salen las palabras para expresarlo, quizás por eso me acordé de este articuento (Palabras) de Juan José Millás, hace años que llegó a mí y me sigue gustando. Lo que escribo aquí es un extracto sacado del mismo.Ya que no puedo escribir al menos puedo leer.

Si al abrir la boca, en lugar de palabras, nos salieran libélulas, estudiaríamos entomología para conocernos mejor. Pero las palabras son también formas biológicas perfectamente articuladas que segregan ideas como las serpientes veneno o las abejas miel.
Hay palabras que dicen lo contrario de lo que significan y palabras que aun no significando nada consiguen atravesar la barrera de los dientes y aletear como un pájaro ciego durante unos instantes ante nuestros oídos. Algunas viven siglos y otras desaparecen a las 24 horas de ser alumbradas.

1 comentario:

  1. Las ideas tambieén segregan palabras...
    Lo malo es que a veces no sale la palabra que creíamos ni los demás entenderán lo que pretendíamos decir.

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